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¿Por qué es tan difícil escribir sobre nosotros?


[ CAST ]


Escribir una página «sobre mí» o una biografía breve o una carta de presentación es, literalmente, lo peor. Sabes que no bromeo.


Debería ser más fácil.


Después de todo, ¿de qué tema podrías saber más? ¿Experiencia? La tienes. Has estado viviendo contigo mismo desde que naciste. Quizás más tiempo.


Pero es terrible.


Si alguna vez te has enfrentado al vacío total y al pánico que surge después de que se te solicite que envíes "una breve biografía", ya sabes a qué me refiero.


Imagen por Kelly Sikkema a través de Unsplash.





Los estudiantes de secundaria lo tienen especialmente difícil. Siempre se les pide que se describan a sí mismos, que escriban un ensayo personal, compartan una experiencia, comparen y contrasten eventos de su vida.


Qué cosa tan injusta pedirles algo así.


Han tenido tal vez tres «experiencias» de vida, de media. Y al menos una de ellas es una confusión adolescente («Esa vez que una persona más mayor me rompió el corazón» o «Esa vez que hice algo que me hizo sentir nervioso»). A nadie le importa, incluido al estudiante que tiene que escribir al respecto.


Otro suele ser el currículo de una buena persona tipo: voluntario-viaje-misión-variedad de servicio. Son populares por redondear la lista de logros personales malamente enfocada.


Es como un paquete de expansión para una vida promedio.


“Básicamente soy como todos, ¡pero también! fui a África y cavé un pozo".


Viva.


Los ensayos de admisión coronan el «tinglao». Imagina tener que escribir una página «Acerca de» o «Sobre mí» que algún panel de jueces indiferentes y desinteresados, ejem, juzgará. Imagina tener todo tu futuro en juego, según lo que piensen de tus escritos sobre ti.


(Parece que odio a los estudiantes, pero no lo hago. Me gustan.)


Pedirles que lo tengan todo junto de una manera que les permita escribir con confianza sobre sí mismos, utilizando un formato que hace que las personas con mucha más experiencia quieran vomitar, es horrible.


No hay nada malo con una vida promedio (si es la tuya). No hay necesidad de ser un héroe o demostrar tu valía. Ser uno mismo es ser un héroe. Ser uno mismo requiere todo el coraje que tienes. Ser tú mismo es suficiente. Pero estos requisitos de identidad crean presión. Crees que debes tener más que decir sobre ti (y es mejor que sea impresionante) si quieres llegar a algo en la vida.


Cuando estaba en el colegio o en el instituto (e incluso más tarde), no sabía absolutamente nada sobre nada. Ahora que ya ha pasado tiempo desde entonces, hay muy poco sobre lo que no sé absolutamente nada. He progresado.


Todavía odio escribir sobre mí (y aún así lo hago, puedes comprobarlo aquí).





¿Por qué es tan difícil escribir sobre nosotros? Todo va de ser vulnerable.


Rápido, levanta la mano si disfrutas volviéndote vulnerable frente a extraños.


¿Nadie?


Escribir sobre nosotros mismos es ser vulnerable. Estás definiendo tu identidad. Te estás poniendo de pie. Dices: "Esto es lo que estoy haciendo y lo que puedo hacer y por qué soy valioso".


Tan pronto como dices eso, has creado tres grandes riesgos:

    • El riesgo de ser juzgado,
    • El riesgo de quedar atrapado, y
    • El riesgo de crear expectativas.


Cuando te defines, se espera que te adhieras a la autodefinición. Siempre.



  • El miedo a ser juzgado



  • Queremos impresionar a la gente. Queremos ser apreciados y aceptados. Queremos atraer las conexiones correctas con nuestra identidad.


    ¡Queremos aprobación!


    ¡Afirmación!


    ¡Abrazos grupales!


    De acuerdo, tal vez no abrazos grupales para todos.


    ¿Pero aprobación? Sí. Es lo que todos deseamos.


    Y eso está bien. Pero cuando el deseo de aprobación nos paraliza (como a menudo lo hace) o (lo que es peor) nos convence de actuar como algo que no somos, puede convertirse en una mala situación.


    Nos encontramos formando relaciones que no funcionan, participando en grupos que no disfrutamos, persiguiendo intereses que no nos gustan, gastando un dinero que no tenemos, perdiendo ese tiempo que no podemos recuperar, persiguiendo cosas que no valoramos. Pero la alternativa, ser juzgado y rechazado, parece ser peor.


    Por lo tanto, continuamos autodefiniendo una identidad que realmente deseamos o no, y luego hacemos nuestro mejor esfuerzo para desempeñar el papel que hemos creado.


    Este miedo está directamente en guerra con el otro miedo, que es el riesgo a quedar atrapado.



  • El riesgo de quedar atrapado



  • Queremos tener cuidado para no extendernos demasiado y arriesgarnos a quedar atrapados en algo que no podemos mantener. Además de querer ser impresionantes para obtener lo que queremos y no ser juzgados negativamente.


    También existe el temor de quedar atrapado en algo que ya hemos superado. ¿Te gustaría ser evaluado ahora en base a tu autoexpresión preferida como estudiante de sexto curso? Uhhh... no.


    Cuando tenemos que escribir sobre nosotros mismos, todos esos miedos, esos conflictos internos, esos cebos psicológicos, trampas, hoyos y laberintos, todos, inundan nuestras mentes y nos aterrorizan. Es demasiado para nosotros pensarlo. Es demasiado que superar.



  • El peligro de crear expectativas



  • Todos creamos expectativas el uno para el otro. Si cumplo con tus expectativas, todo bien. Si no cumplo con tus expectativas, aún podríamos llevarnos bien (especialmente si no tenemos ninguna interacción previa). Puede que te sorprenda gratamente. Puede que te sientas incómodo pero que aceptes.


    Pero si cumplo con tus expectativas por un tiempo y luego (sin previo aviso, sin explicación, sin razón) dejo de cumplir esas expectativas…


    No nos llevaremos tan bien.


    Te sentirás traicionado, porque me he salido de mi identidad definida. Ahora no sabes qué esperar de mí. Rompí el patrón. Te estoy poniendo nervioso.




Puede que no hablemos de estas cosas, pero las entendemos. Los patrones y acuerdos son como funciona la sociedad. Sabemos que la identidad que creamos es un papel. Sabemos que desempeñando ese papel es como obtenemos aceptación en un grupo. Sabemos que fallando es como nos expulsan de él. Y sabemos que ser excluido y que te aislen es la muerte. Los humanos somos criaturas tribales. (Sí, incluso los introvertidos).


Entonces, cuando escribes sobre ti mismo, tienes una gran inquietud que dice: "¡MEJOR TEN CUIDADO! NO TE COMPROMETAS A NADA QUE NO PUEDAS MANTENER".


Finalmente, si no podemos salir de este requisito de escribir el «sobre mí», nos forzamos a escribir algo en la página, lo odiamos y pretendemos que no nos importa. Aunque sea a modo de CV.





Cómo escribir sobre ti:

(He aquí el meollo del asunto).



Escribir un «sobre mí» (o biografía) completo para tu sitio web y/o uno conciso para momentos más específicos, aunque difícil, puede parecer obvio. En unos pocos párrafos, tocas todos los puntos habituales, como las escuelas y universidades, tus causas benéficas, los aspectos más destacados de tu carrera y luego, ¡BAM! Biografía lista.


Ummm…


¿El problema con este enfoque? Hay una alta probabilidad de producir biografías superaburridas, rápidas. Cuando pienso en biografías de toda la vida, pienso en horrorosas fotografías de carnet acompañadas de unos pocos párrafos de texto que nadie quiere leer. Pero los días de biografías obsoletas han terminado. Lo creas o no, las personas realmente quieren aprender sobre ti (o tu empresa), y prefieren no quedarse dormidos mientras lo hacen.


Si quieres que tu público objetivo te solicite, primero debes conseguir que te quiera.



  1. Escribe sobre ti en tercera persona (para luego convertirlo a primera persona si el texto es para tu web). Tienes que salir de ese espacio mental de juzgar y temer el juicio. La mayoría de nosotros (lamentablemente) somos más amables con otras personas que con nosotros mismos. Si puedes alejarte del auto-juicio y mirarte a ti mismo como si estuvieras viendo a alguien más, serás mejor describiendo lo que ves.


  2. Sé objetivo en lo que estás escribiendo. Cada necesidad de escritura «sobre ti» tiene un propósito. Si piensas por un momento sobre cuál es el propósito, es más fácil escribir. Piensa en quién lo va a leer. Piensa en las conexiones que tienes con esa persona o grupo. Haz que esas conexiones o puntos de interés compartido sean el foco de lo que escribes.


  3. Piensa en cada autodescripción como temporal. Porque lo es. Estás creciendo y cambiando todo el tiempo. Solo puedes describirte a ti mismo como existes en ese solo momento.


  4. Recuerda que cada autodescripción es limitada. Incluso limitado a un solo momento, solo puedes describir no mucho sobre quién eres. Eres infinito, pero tu «sobre ti» es finito. Debes elegir qué incluir, pero estas opciones no significan tus valores. (Describirte a ti mismo como escritor no significa que hayas devaluado tu papel como padre, por ejemplo).


  5. Escribe libremente sobre ti por un tiempo determinado. Diez minutos es un buen comienzo. La escritura libre significa que te sientas y escribes y no te detienes hasta que se acabe el tiempo. Puede ser una «corriente de consciencia». Sin embargo, en este método, limitas conscientemente tu torrente de escritura sobre ti. Diez minutos no parecen largos, pero si estás escribiendo todo el tiempo, puedes decir mucho. Luego eliges los bits que más te gustan, los reorganizas y listo.


  6. Utiliza todas las herramientas y la ayuda que tienes. Pide a otras personas que te describan. Haz una encuesta. Copia la estructura básica de la biografía de otra persona. Usa plantillas. Estas son maneras de hacerte algo, de por sí difícil, más sencillo. No hay nada noble en abrir una puerta a hachazos cuando podrías haber usado la llave.


  7. Escribe múltiples versiones. Sí, lo sé, cuando algo es difícil de escribir, lo último que quieres hacer es escribir más. Pero múltiples versiones te dan libertad para equivocarte. Tienes miedo de equivocarte, y es por eso que escribir es difícil. Escribe tres versiones y estarás seguro: puede arruinar dos de ellas y lo tendrás hecho. Puede eliminar partes de las tres, sacar las partes que te gustan y listo. Presión eliminada.


No obstante, escribir sobre ti para tu web (es la segunda página más visitada de un sitio web, ¿lo sabías?), para ese programador de evento que te ha solicitado información para un programa, para una charla, para una biografía en la web de un colaborador,... se te hace imposible, así que deja que yo lo haga por ti.




Un «sobre mí» o biografía bien escrita combinará la cultura y la voz general de tu gremio con la tuya propia perfilada.


Por otro lado, y si bien estamos acostumbrados a ver las biografías de muchos sitios web que generalmente son cortas y concretas (desde cortos de Twitter hasta algunos párrafos), elegir los detalles a resaltar para un extracto más conciso puede ser complicado. Recopilar la información correcta por adelantado, en una entrevista de 15-20 minutos, es clave.


Por eso, estoy aquí para escribir este texto fatídico que no te gusta escribir, y para que el resultado sea redondo. Te escribo un texto para tu web (si la tienes, y si no, debes) o para tus dossieres o cartas de presentación, y te adjunto también una versión más corta para usar en momentos más específicos.


Y para que pueda hacer todo esto por ti, tan solo tienes que contactarme, enviarme tu CV o esos extractos de dossieres con todas tus capacitaciones, estudios, experiencias y demás, y tras una breve entrevista, yo me pongo manos a la obra.


Además, vas a ser capaz de usar este texto durante largo tiempo realizando mínimas correcciones para adaptarla a tiempos futuros. (Aunque si quieres que cada X tiempo te lo revise, yo encantada).


¿A qué esperas para diferenciarte del resto de profesionales de tu campo?